Seguro que en alguna ocasión has sentido la sensación de bloqueo mientras estas estudiando. Hay días que por lo que sea son menos productivos que otros y por mucho que le das vueltas a las cosas e intentas poner los cinco sentidos en lo que estas haciendo no consigues avanzar en el estudio y te quedas bloqueado.
Airearte un poco, hablar con alguien, ver un poco la televisión o escuchar música pueden hacerte desconectar un poco de la rutina diaria. Sin embargo… puede ocurrir que con esto no sea suficiente y necesites una cura urgentemente.
¿Qué puedo hacer ante una situación como esta?
Lo primero de todo no agobiarse. Respirar profundamente para poder pensar con claridad. Estar bloqueado no es el fin del mundo y aunque inviertas un par de días en desbloquearme, ese tiempo invertido no es tiempo perdido (cosa que pensamos muchos de los opositores que el tiempo corre en nuestra contra).

Hay muchas alternativas desde irte un fin de semana con los amigos a una casa rural para desconectar de todo hasta darte un buen masaje o un baño termal en un balneario. Opciones hay muchas y seguro que todas ellas son viables.
Desde el blog de opositor.com te recomendamos algunas:
- Saca 15 minutos de tu tiempo al día para salir a dar una vuelta. El aire fresco te sentará muy bien.
- Una vez al mes intenta tomarte un fin de semana de respiro haciendo algo diferente, salvo en época de examen en el que debes aprovechar al máximo tu tiempo. Irte a hacer turismo rural, a pasar un día al campo o a la piscina (ahora que empieza a hacer calorcito) pueden ser una buena forma de desconectar del estudio diario.
- Para aquellos que tengáis un poco más de pasta, podéis ir una vez al mes a daros un buen masaje. Te dejara relajado y los músculos del cuerpo destensados.
- Hacer deporte es sin duda beneficioso para nuestro cuerpo y nuestra mente. Tienes multitud de opciones: ir en bicicleta, andar alrededor de una hora, natación, bailar…. el objetivo abrir nuestra mente y relajarla.
Seguro que a cada uno de vosotros se os ocurren muchas más opciones. El abanico es amplio ¿no creéis?
Estoy segura que con estos pequeños consejillos la vuelta al estudio se hace un poco más llevadera. Tener en cuenta que estudiar una oposición no es fácil, hay que invertir tiempo pero también tomarnos un respiro de vez en cuando viene muy bien a nuestras neuronas.

