Aprobar unas oposiciones es costoso requiere esfuerzo y motivación y no todos los opositores lo consiguen a la primera. Una vez superadas las pruebas y solicitada la plaza toca esperar, hay que tomar posesión del puesto cuando la administración pública lo estime conveniente.
Lo más común es que transcurran unos meses desde que se aprueba la oposición hasta que se toma posesión del puesto. Sin embargo, en determinados procesos selectivos este plazo se alarga y los futuros funcionarios pueden tardar años en ocupar ese puesto de trabajo en la administración pública.

Es el caso de las oposiciones a personal de servicio convocadas por la Junta de Castilla y León en diciembre de 2006. Ya han pasado tres años y todavía las plazas no han sido adjudicadas. Alrededor de 16.000 aspirantes fueron los que se presentaron y aquellos que consiguieron plaza todavía no han podido tomar posesión en el funcionariado.
¿Es frecuente que ocurra esto en la administración?
La otra cara de la moneda son la de los interinos que cubren actualmente esas plazas. El personal interino trabaja en la administración pública cubriendo un puesto en el funcionariado de forma temporal. Hasta que esas plazas no salen convocadas y el candidato toma posesión del puesto de trabajo, pueden seguir desempeñando sus funciones.
Dejamos una pregunta abierta: ¿se aprovechan de la lentitud de la administración en adjudicar las plazas?


maría
4 diciembre, 2009 a las 21:25Tengo baja médica, situación asimilada al alta. Voy a tomar posesión de una plaza por aprobar unas oposiciones restringidas en mi puesto de trabajo ¿alguien puede decirme si tengo que estar en activo para tomar posesión? gracias
María