Las bebidas energéticas están relacionadas con el deporte ya que aportan al organismo la energía necesaria para seguir adelante sin cansarte después de realizar ejercicio físico. Quizás por ello los opositores las consumen en épocas de examen para mantenerse despiertos y aprovechar al máximo los últimos días previos.
Los expertos recomiendan moderar su consumo y aconsejan no beber más de cuatro bebidas energéticas diarias, ya que, al contener una concentración de cafeína más elevada de lo habitual, pueden provocar insomnio, ansiedad o nerviosismo si su consumo es excesivo.
Estos productos contienen suplementos como vitaminas, proteínas o hidratos de carbono que, en cantidades por encima de las recomendadas son perjudiciales para la salud.

No es muy recomendable utilizar este tipo de sustancias para mantenernos despiertos toda la noche. Debemos descansar nuestra mente, pues, aunque pensemos que vamos a abarcar más por quedarnos despiertos estudiando toda la noche, los hechos son que rendimos menos y los conceptos asimilados también son menores.
Por eso os recomendamos no abusar de este tipo de sustancias de forma continuada ya que una lata de una bebida energética equivale a tres o cuatro tazas de café puro, cantidad que es perjudicial para nuestro organismo.
Pero… ¿qué bebidas son consideradas energéticas?
El mercado español ofrece una amplia gama de bebidas energéticas, entre las que se encuentran; bebidas isotónicas (Isostar o Gatorade), bebidas con hidratos de carbono (comercializadas en gimnasios), bebidas estimulantes y bebidas con proteínas y aminoácidos (utilizadas en ejercicios de musculación y pesas).
No se trata de censurarlas al cien por cien, sino de ser conscientes de sus efectos y sus propiedades.

