Dependiendo del trabajo que realices y el ritmo de vida que lleves tú cuerpo quema más o menos calorías. Un estudio realizado recientemente por Career Builder ha revelado que el 52% de las personas que han conseguido una plaza como funcionarios han cogido peso desde que entraron. El dato de momento parece no ser muy alarmante si tenemos en cuenta la cantidad de personas que deciden preparar unas oposiciones.
Al año, el sector público crea alrededor de 125 empleos al día, mientras el sector privado destruye 5.155 puestos de trabajo. En julio de 2009, 12 de cada 100 personas activas estaban en alguna administración.
Parece que la plantilla de funcionarios está ajena a la crisis aunque no cabe duda que ser funcionario también tiene pequeños inconvenientes y uno de ellos puede ser el sobrepeso. ¿Creéis realmente que cuando uno es funcionario deja de cuidarse y lleva una vida sedentaria? ¿La tranquilidad de tener un puesto estable engorda a las personas?
A nosotros los opositores parece no preocuparnos mucho esto, vemos en la administración pública un puesto de trabajo estable que nos aporta más ventajas que inconvenientes. No tenemos porque cambiar nuestro ritmo de vida y dejar de cuidarnos, ya lo comentamos en su día “opositar no implica no cuidarse”.
Si seguimos desglosando el estudio, los trabajadores del sector tecnológico son los segundos que más engordan y los del comercio minorista y dedicados al ocio los que menos.
Saquemos nuestras propias conclusiones, lo que es está claro que ser funcionario pese a coger unos kilos de más, tira mucho.


Yahaira Osvaldo
27 septiembre, 2011 a las 17:05Muy buenas! Oye, me pareció super bueno el artículo, muchas gracias.