Una oposición es una forma de selección de personal que utiliza la administración pública para cubrir sus plazas. Consiste en realizar un conjunto de pruebas de carácter eliminatorio, en la que los aspirantes deben demostrar sus capacidades, para ocupar el puesto vacante en la administración.
Así dicho de palabra parece muy sencillo pero en la práctica no lo es tanto.

Para conseguir una plaza es fundamental informarse bien de la convocatoria a la que queremos presentarnos: número de plazas vacantes, plazo de inscripción a las pruebas, requisitos que debemos reunir para poder presentarnos, temario que deberemos prepararnos, tipo de examen al que nos enfrentaremos…Lo mejor es informarse a través de la propia administración o leyendo detenidamente el boletín oficial en el que aparece publicado la convocatoria.
Una vez hecho todo tenemos que demostrar lo que valemos, “saber venderse” es nuestro objetivo si queremos conseguir una plaza como funcionarios.
Una vez realizadas todas las pruebas y habiendo superado con éxito cada una de ellas, puede suceder que no tengamos la suerte de conseguir una plaza. Las razones pueden ser varias: las plazas convocadas eran pocas (nos hemos quedado en puertas) o porque la competencia que se presentaba a las pruebas iba mejor preparada y su puntuación era tan alta que ha sido imposible igualarla.
A pesar de esto, no hay que desanimarse. Si hemos superado una vez con éxito un proceso completo de oposiciones ¿Por qué no podemos superarlo una segunda vez?
No hay que venirse a bajo. La experiencia opositando es un grado y conforme vas adquiriendo práctica en los exámenes mejores resultados sueles obtener. Además tener en cuenta que en aquellas oposiciones en las que hay bolsa de empleo, por el simple echo de aprobar las oposiciones, entras a formar parte de ella y es muy probable que empieces a trabajar como interino.
Aprobar a la primera no es difícil, lo complicado esta en obtener una plaza.


LuCaS
13 septiembre, 2008 a las 11:11No existen los “aprobados sin plaza”, los procesos selectivos solo los superan un determinado número de personas, igual al número de plazas ofertadas. Llegar al último ejercicio de un proceso selectivo, y hacerlo, no implica que hayas aprobado. Tienes que quedar dentro del número de plazas, si no sucede esto, el próximo año vuelves a presentarte, desde el inicio, si te apetece; pero no has adquirido ningún derecho; estás en la misma situación que los caídos en el primer ejecicio, en el segundo, …
Para entendernos, aquí únicamente se aprueba una oposición si se consigue una plaza en la Administración. Todo lo demás son cantos de sirena, o excusas de mal perdedor.
Un saludo.
jorge
6 octubre, 2008 a las 12:08estoy de acuerdo contigo, oigo a muchas personas que te dicen “no, si yo aprobé, pero no tuve plaza” Ja! pienso yo aquí solo aprueba el que pilla plaza, esto no es el instituto en el que se va buscando el 5 aritmético.
Hombre, por mí mejor cuanta más gente haya que piense así menos se esforzarán…