Todos sabemos lo que es preparar un examen. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. A veces lo dejamos todo para el último día por lo que las posibilidades de aprobar se ven disminuidas.
Cuando preparamos una oposición, debemos ser constantes y no caer en el tópico de estudiar todo la última semana. Tenemos que demostrar que somos los mejores entre todas las personas que optan a una plaza.
Algunos estudiantes utilizan la técnica de la “chuleta” para aprobar el examen copiando, sin estudiar.
Esta técnica se remonta a años atrás, desde el mismo día en que se inventaron los exámenes. Nuestros padres conocen muy bien el castigo que se aplicaba a aquellos que se les pillaba copiando (de rodillas a la pared, algún latigillo con la regla en las manos…). Son muchas las peripecias que los estudiantes hacen para engañar a los docentes desde copiar a otro alumno, escritos en las manos, chuletas en el bolígrafo, debajo de la falda…

La tecnología ha revolucionado todos los sectores y con la aparición del teléfono móvil y el auricular estas técnicas para copiar en el examen se han quedado obsoletas.
En la actualidad los alumnos más sofisticados en estas artes “de copiar sin estudiar” utilizan el teléfono móvil y el auricular para poder superar con éxito sus exámenes.
No es difícil encontrar por internet establecimientos que se encargan de vender este tipo de artículos así como programas diseñados exclusivamente para hacer chuletas. Buscando con paciencia podemos encontrarlos.
En las oposiciones esta técnica también ha llegado y los opositores que se ven apurados ante el examen deciden ponerla en práctica. Ya no es un hecho aislado, se han conocido casos de opositores que han sido pillados por el tribunal copiando.
¿Qué ocurre en estos casos? ¿Cuál es el castigo que se aplica a estos opositores?
Cuando un opositor es pillado por un miembro del tribunal copiando o por cualquiera de los funcionarios que se encargan de vigilar ante un examen, es retirado del proceso selectivo inmediatamente. Queda fuera del proceso selectivo.
Los opositores deben valorar si compensa copiar o no ante un examen.
El proceso de oposición es lento, costoso y difícil pero no imposible. No hay que cerrarse puertas. Es mejor aprobar por nosotros mismos y jugar limpio ante un examen.


mªjesus
4 febrero, 2009 a las 16:08¿me gustaria que alguien me respondiera para que nos hacen estudiar tanto si muchos temas no nos sirven o serviran para desempeñar nuestras tareas laborales?
Paco
22 febrero, 2009 a las 14:57Mª Jesus, quien te hace estudar tanto son los demás opositores. Todos quieren la plaza, y solo la consigue el mejor, por eso hay que estudiar tanto.
Si preguntaran solo los temas que sirvieran para desempeñar las tareas del puesto, todo el mundo los sabría de memoria, ¿y entonces a quien cogerían?
En cuanto al uso de chuletas y otras técnicas, si yo me estuviera examinando y viera a otro opositor copiando lo denunciaría inmediatamente. Hay que dedicar demasiado esfuerzo y sacrificio como para permitir que un caradura te quite la plaza haciendo trampa. ¿Somos tontos o que pasa?
A
17 marzo, 2009 a las 15:40Es duro, pero es una forma de criba. Son pocas plazas para muchos opositores.
Yo voy a hacer tres años que llevo preparando tanto las del MAP como las de la Xunta. Comienzo siempre con mucho ánimo, pero dos o tres meses antes me desinflo. He presenciado ya dos casos de gente que copia y aprueba. De todos modos, en el momento de estar allí, creo que lo último que se te pasa por la cabeza es el denunciar, sólo piensas en acabar bien y cuanto antes el examen.
Mucha suerte a todos, y felicidades al autor/es del blog; está interesante.
Saludos¬¬
salva
2 octubre, 2009 a las 19:32Hola! Tengo curiosidad en saber qué les pasa exactamente a esas personas que copian en los exámenes, quiero decir, simplemente les expulsan de la convocatoria o es algo más severo, como no permitirle presentarse más o retirarles de la bolsa.
Un saludo a todos!
irving
5 abril, 2011 a las 16:46me parece muy interesante este tema y es verdad que da mucho coraje cunando alguien copia y aprueba a mi me ha pasado pero es necesario demostrar que nosotros somos capaces de lograr las cosas por nosotros mismos
Rnieves
1 mayo, 2011 a las 20:27Yo soy docente, y resolví ese problema, “obligando” a mis estudiantes a elaborar la “chuleta”, pero con parámetros establecidos, de tal manera que se vean obligados a estudiar y escribir su propio material de apoyo. Me ha dado excelentes resultados. Aprenden, sin copiar ni memorizar, y desarrollan sus capacidades autonómicas de estudio!!