Cómo hablar en público

Saber hablar en público y dominar la oratoria o expresión oral es una destreza clave para el éxito académico y profesional.

Son muchas las ocasiones en las que tenemos que hablar en público ante un pequeño círculo o delante de un grupo de personas. Presentar una comunicación en un congreso, participar en una rueda de prensa, exponer un proyecto a tus compañeros o defender tu oposición ante un tribunal son situaciones a las que podemos enfrentarnos alguna vez en la vida.

La simple idea de tener que hacerlo puede hacer que nuestra ansiedad aumente; nervios, palpitaciones, angustia, miedo al ridículo… son algunos de los síntomas que muestra nuestro organismo ante tal acontecimiento.

Hablar en público supone comunicarse y eso es algo a lo que estamos acostumbrados. Hablar en público no es difícil, el misterio desaparece una vez que sabemos como tenemos que hacerlo.

auditorio

Lo primero de todo que tenemos que tener en cuenta es expresarnos con sencillez. El grupo de personas a las que queremos transmitir el mensaje deben entenderlo ya sean nuestros compañeros o el tribunal calificador de una oposición.

Debemos ser organizados. Hay que preveer una introducción, los puntos principales que se van a exponer y una conclusión. El punto de partida de cualquier exposición es importante por eso una recomendación antes de comenzar es tomar aire, oxigenar nuestros pulmones y respirar hondo. Debemos tranquilizarnos, pensar en positivo.

No tenemos por que contar “la biblia en verso”, expondremos los aspectos principales y los desarrollaremos según el tiempo. Una recomendación ante la lectura de un examen oral en una oposición, es ensayar en casa la exposición oral de los temas cronometrándonos el tiempo, de manera que, nos distribuyamos la exposición de las ideas.

Concentrarse en el mensaje no en el público nos ayudará a exponer nuestras ideas o tema, el grupo se centrará en nuestro mensaje y no en detalles más insignificantes.

Hay que afianzar nuestro estilo, evitar errores, practicar delante de un espejo, pulir posibles fallos o grabar nuestras intervenciones.

El arte de la oratoria requiere práctica adoptando una aptitud positiva y centrándonos más en las personas a las que queremos transmitirles el mensaje que en nosotros mismos.

Publicado en diciembre 16th, 2008, en: De interés, Opiniones MasterD, Varios

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