Estudiar para preparar oposiciones es algo muy duro…nos acarrea mucha tensión, preocupaciones y nervios. Descuidamos nuestra salud porque sólo pensamos en estudiar y parece que todo lo demás carece de importancia. Tal vez sea el momento de prevenir y comenzar a cuidarnos. No olvides que lo más importante eres tú.
Cuando notamos alguna molestia, simplemente es un aviso de que hay algo que funciona mal. A veces, llevamos un rato estudiando y se nos empieza a cargar la espalda, el cuello, se nos cansan los ojos… todo esto nos provoca dolores de cabeza y malestar general, ¿te suena?
Nuestro cuerpo y nuestra mente son quienes sufren el estrés diario, ya que una oposición requiere que durante el tiempo que dedicamos al estudio estemos un 200% concentrados. Con unas pequeñas recomendaciones, aumentarás tu concentración y mejorarás tu rendimiento a la hora de asimilar conceptos.
Recuerda que lo más importante es descansar adecuadamente. Los expertos recomiendan dormir en posición fetal (rodillas y caderas flexionadas) para que la espalda se relaje; o boca arriba con las rodillas flexionadas y una almohada debajo de ellas para apoyarte. Si duermes con la luz apagada tus ojos lo agradecerán, ya que así se relajan más y disminuye su tensión.
Todos nos hemos dormido estudiando, pero si respetas las horas, y formas de descanso, tu cuerpo lo agradecerá. El tiempo que pasas descansando también es parte del estudio, mientras dormimos asimilamos mejor lo aprendido y cargamos pilas para seguir al día siguiente todavía más fuertes.
Cuídate y así evitarás futuras dolencias, que hoy son soportables pero mañana pueden ser algo serio.
¿Cómo puedes cuidar tu espalda mientras estudias?
Lo primero es mantener una postura adecuada cuando estamos sentados, al principio cuesta acostumbrarse pero poco a poco la mantienes sin darte cuenta. Consigue una silla apropiada, que se adapte las curvas de tu espalda, y descansa el peso del cuerpo en el respaldo. Intenta evitar encorvarte hacia delante forzando la posición de la espalda. Algo muy útil es utilizar un atril, así levantamos el libro y lo vemos mejor sin tener que echarnos encima de la mesa.
Ajústate dicha silla a tus necesidades, a cada uno nos va bien una altura por ejemplo. Tratar de mantener las rodillas a 90 grados y los pies completamente apoyados en el suelo (puedes utilizar un reposapiés si estás más cómodo. Respecto a la mesa, trata de apoyar los antebrazos sin tener que encogerte de hombros, para no forzar la postura.
Levántate cada hora para estirar un poco las piernas y moverte, oblígate a cambiar la postura de vez en cuando. Solemos estar tan concentrados estudiando que se nos olvida y únicamente nos levantamos cuando ya no podemos aguantar más por el dolor.
Estira las piernas, realiza movimientos de rotación con los tobillos, abre los brazos y estírate como si te acabaras de levantar para desperezarte…También puedes tumbarte en la cama y realizar estiramientos de espalda y de piernas. Hazlos despacio y sin forzar mucho la postura: por ejemplo ponte boca arriba y encógete como una pelota abrazando las rodillas.
Pon en práctica estos consejos y en poco tiempo notarás la mejoría. ¡Suerte!, y sobretodo, ¡cuídate!



cursos en madrid
25 septiembre, 2009 a las 18:01Muy interesante, gracias.