Las pruebas para conseguir una plaza de profesor de secundaria han arrancado en estos días en las diferentes comunidades autónomas. Todas empiezan con una prueba escrita en la que los aspirantes deben demostrar los conocimientos adquiridos en esos largos meses o incluso años de estudio.
Algunos es la primera vez que prueban suerte una vez finalizada su diplomatura en magisterio, viendo en la oposición una salida de futuro a la hora de encontrar un puesto de trabajo de acorde a la formación adquirida. Otros, por el contrario, no es su primer examen, ya saben lo que es pasar por estas pruebas; intentan conseguir una plaza fija para dejar de ser el “eterno interino”.
Quieren hacer de la enseñanza su vida. Y ésta es su gran oportunidad.
Se disputan una plaza de profesor… pero antes tienen que pasar la prueba de fuego.

Unos folios en blanco, un sorteo y dos horas por delante para demostrar lo que saben. Así suelen arrancar las oposiciones a Secundaria, Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial en las que se juegan su futuro los numerosos aspirantes que se presentan.
No es poco lo que está en juego y algunos estaban esperando esta ocasión desde hacía mucho tiempo.
En Andalucía ayer tuvieron lugar estas pruebas y según algunos opositores que se presentaron al examen “Ya era hora de que se pudiesen optar a algunas ramas como filosofía que llevaba tiempo sin contar con oferta de plazas”
Ahora toca poner en práctica los consejillos recibidos para memorizar mejor, controlar los nervios o cómo superar un examen. Cada uno de los opositores utiliza uno u otro, todos son válidos para conseguir superar con éxito la dura prueba final: el examen.
Ahora le ha tocado el turno a los opositores de educación, luego vendrán otros… pero lo que es común en todos ellos son las ganas por conseguir llegar a la meta con las mejores expectativas posibles.

