Las personas con discapacidad también pueden acceder a un puesto en la administración.
El Real Decreto 2271/2004 es el que regula el acceso al empleo público y la provisión de puestos de trabajo de las personas con discapacidad.
Hasta que apareció este decreto, la discapacidad no había sido objeto de regulación en el ámbito del empleo público. A partir de la creación de este decreto, las convocatorias de empleo público reservan un cinco por ciento de sus plazas a personas con algún tipo de discapacidad, pudiendo acumular las plazas no cubiertas al cupo de reserva del año siguiente con un máximo del diez por ciento.
El Real Decreto también ha previsto la posibilidad de alterar el orden de antelación para la elección de plazas en determinados supuestos o la necesaria adaptación del puesto que se le adjudique.

Según datos estadísticos del Ministerio de Administraciones Públicas, en las últimas ofertas de empleo público, las personas con discapacidad que se presentaron a algún proceso de oposición fue mayor, al igual que el número de aprobados.
Las personas con discapacidad que deciden prepararse unas oposiciones deben inscribirse para poder realizar las pruebas de acceso al igual que el resto de opositores. En el impreso de inscripción deberá estar señalado el grado de minusvalía que tiene que ser igual o superior al 33%.
No es necesario aportar el certificado de minusvalía, ya que éste se entregará una vez superado el proceso selectivo. Sólo en el caso de solicitar la exención de tasas o una adaptación de tiempo o medios, deberá aportar documentación complementaria.
Acceder al funcionariado siendo discapacitado no es complejo, únicamente hay que tener claro a cuantas plazas puedes optar, cuál es el proceso que debes seguir para inscribirte y los requisitos que debes cumplir.


Lola
22 febrero, 2009 a las 14:44Nadie se atreve a alertar sobre la cantidad de fraude que hay en este tema por miedo a ser políticamente incorrecto.
Certificados falsos, minusvalías que no existen, etc.