Formar parte de la administración pública es la meta a la que muchos jóvenes aspiran. Ser funcionarios es la profesión de moda, estabilidad laboral y un horario flexible son solo algunos de los motivos que llevan a decantarse por unas oposiciones.
Trabajar en la administración pública antes que en la empresa privada es una tendencia que se ha acentuado en los últimos años. La situación económica que esta experimentando el país en todos los sectores hace que el 65% de los jóvenes españoles se decanten por unas oposiciones.
Lograr un empleo en la administración pública requiere esfuerzo, fuerza de voluntad, tesón… es un mercado muy competitivo en el que tenemos que demostrar que somos los mejores.

Generalmente, el número de candidatos supera el número de plazas, por lo que los opositores son evaluados en función de la puntuación obtenida en los exámenes y los méritos acumulados.
¿Qué ocurre cuando se aprueba unas oposiciones?
Una vez superadas las oposiciones y conseguida una plaza en la administración, deben decidir un destino (a mayor nota obtenida en las oposiciones más posibilidades de elegir destino).
Elegido destino, quedará tomar posesión del puesto de trabajo. Esta fase puede demorarse dependiendo de la convocatoria que se trate, no hay que impacientarse, las prisas no son buenas.
Preparar oposiciones requiere constancia, esfuerzo y horas de dedicación. Muchos opositores optan por preparar los exámenes por si mismos mientras que otros acuden a centro especializado para obtener un mejor rendimiento.
Ser funcionario es el trabajo del futuro, ante la crisis los jóvenes lo tienen claro.

