El Feng-Shui es un arte milenario que utiliza los elementos que se encuentran a nuestro alcance para ayudarnos a rendir y aprovechar mejor el tiempo.
La palabra Feng significa viento y Shui agua. Esta filosofía o arte oriental a través de elementos como ambientes tranquilos, colores y algo de agua hacen que nuestra concentración mejore y el tiempo que dedicamos al estudio sea provechoso.
La concentración es la clave para poder aprovechar bien el tiempo dedicado al estudio.
El Feng-Shui nos enseña el significado de la asociación de los colores con cada una de las energías que éstos representan.

Cada color, representa una energía asociada al mismo: madera, fuego, agua, metal y tierra. Esta técnica propone pintar una de las paredes de la habitación de algún color oscuro, como el azul, verde o marrón. El resto del cuarto puede integrar tonos más claros, evitando los contrastes acentuados.
El mobiliario de nuestro cuarto de estudio deberá ser de colores de madera natural si buscamos un ideal de Feng Shui en este espacio. Debemos tener buena orientación y ver desde nuestra mesa la puerta de salida. Detrás de nosotros es recomendable que haya una pared con colores propicios para favorecer la concentración y proporcionar sensación de seguridad. Es recomendable que tengamos alguna planta, algo de agua o aromaterapia.
Otro aspecto a tener en cuanta es el orden. El material de estudio que tengamos en la habitación debe estar organizado y clasificado para poder localizarlo fácilmente.
Estos son solo algunos consejos para hacer que los elementos que tenemos en nuestro cuarto de estudio favorezcan la concentración y con ello el aprovechamiento del tiempo.
El Feng-Shui es un arte que podemos ir adaptando “cada persona es un mundo, cada casa también lo es”

