Superar una oposición siempre es gratificante para el opositor. Después de un duro camino recorrido para conseguirlo siempre es satisfactorio llegar a la meta.
Hemos dicho por activa y por pasiva que no es tarea fácil opositar, debes de hacer sacrificios importantes y en cierta medida tu tiempo queda reducido, en un 80% a tu oposición y el otro 20% a descansar y reponer energías para seguir en la andadura.
En el post de hoy queremos hablaros del paso siguiente una vez aprobada la oposición ¿qué ocurrirá?
Muchas son las dudas que albergan las mentes de los ya funcionarios ¿qué destino me tocará? ¿cumplirán mis expectativas el puesto de trabajo? ¿estaré a gusto? ¿podré seguir desarrollándome profesionalmente?… Dudas normales ante un nuevo cambio.

Ahora bien… ¿cómo se adjudican las plazas?
Una vez aprobada la oposición cada opositor tiene un puesto con una puntuación. El opositor con mayor puntuación tiene más posibilidades de elegir destino, ya que teóricamente, cuanto mejor es el resultado en las pruebas mayores oportunidades tienes a la hora de elegir destino.
Cada opositor selecciona un destino y luego esta en manos de la administración, el reparto de los mismos. Entre los opositores puede haber permutas para cambiarse de centro de trabajo siempre que tengan el mismo cargo o rango dentro de la propia admnistración.
Una vez superada la fase de adjudicación de destino, lo siguiente es tomar posesión. No suele ser de forma inmediata ya que en ocasiones suelen tomarse su tiempo.
Cuando hayamos tomado posesión, solo nos queda ver el trabajo a desempeñar y como serán nuestros futuros compañeros. Hasta que no llevemos un tiempo y estemos metidos en “harina” no podremos evaluar bien este aspecto. La primera impresión cuenta pero no es la definitiva.
En la administración pública al igual que en la empresa privada, las diferencias entre compañeros pueden surgir, con la salvedad de que en la empresa privada te toca tragar si quieres seguir trabajando y en la administración pública como tienes trabajo estable lo de limar asperezas puede quedarse “en aguas de borraja”
Sin duda en todos los empleos como en las mejores familias “se cuecen habas”.
Ser funcionario es la meta de muchos a la que solo unos cuantos llegan después de un largo camino.

