Séptima jornada de huelga en Francia, la de ayer, y novedad en las movilizaciones: los funcionarios franceses se suman a la huelga de de ferroviarios y estudiantes y reclaman una mejora de su poder adquisitivo. Nicolas Sarkozy se enfrenta al mayor conflicto social desde que se convirtió en presidente y, ahora, los funcionarios de su país protesten por el plan del Gobierno que pretende sustituir únicamente a la mitad de trabajadores que se jubilen en los próximos años. Se trata de una medida conflictiva que, según el ejecutivo, busca ahorrar dinero con el que reducir el déficit público.
Así las cosas, y con el paro de trenes y transportes públicos en auge, trabajadores de ministerios, escuelas, hospitales, servicio postal y aeropuertos están llamados a parar dentro de esta protesta masiva contra el gobierno francés.
Según publica el periódico ADN, uno de cada tres trabajadores del sector público no acude a sus puestos. De todos modos, y como suele suceder en estos casos, el seguimiento de las movilizaciones ha variado según quien lo comente: el Gobierno menciona un 30% en el sector público y un 40% entre los profesores -representan casi la mitad de los funcionarios del Estado-. Los sindicatos de enseñanza dicen que entre el 58% y el 65% de los docentes no acudieron a sus aulas. En la empresa de ferrocarriles, la SNCF, la cifra asciende al 27%, casi la misma que el lunes (26,2%). En Correos sólo un 15% ha respondido al llamamiento de los sindicatos, según la dirección.
Más de cinco millones de trabajadores constituyen la función pública en Francia. Los sindicatos reclaman una subida de los salarios y se oponen a la supresión de 22.900 puestos de trabajo prevista para 2008. Según un sondeo, el 53% de los franceses apoya el movimiento de los funcionarios
Y sin en Francia el ambiente está caldeado, en Chile parece que las cosas no van mejor. El pasado 19 de noviembre, las 14 organizaciones sindicales dicidieron convocar un proceso de movilización nacional, tal y como explica el diario El Morrocotudo, cuyo hito principal fue la realización de un paro nacional. Según fuentes consultadas por este periódico, dicho paro del sector público fue todo un éxito, con un 90% de participación. En la ciudad de Arica, por ejemplo, fue del 100%. El municipio dejó de ser atendido: los consultorios médicos, no se retiró la basura, los profesores no impartieron clase, etc.
El acuerdo entre el Gobierno y los servicios públicos no ha podido ser. Éstos últimos solicitan un reajuste salarial de un 12%, un salario mínimo ético y un empleo público decente: con estabilidad laboral, remuneraciones dignas y una jubilación suficiente y justa. El gobierno ha ofrecido un reajuste del 4,5% y la oferta ha sido rechazada por las organizaciones del sector público. Se van a volver a juntar pero, si no hay acuerdo, se convocará un nuevo paro nacional. Veremos qué sucede.
¿Crees que este tipo de situaciones podrían darse en España o por el contrario opinas que el sector público está satisfecho con su situación? ¿Cuáles son tus principales reivindicaciones? Danos tu opinión.

