Estoy segura que conocéis alguno de estos casos que os comento a continuación “opositando me quede sin pareja”, “las oposiciones y mi pareja no son compatibles, así que lo dejamos”, “mi pareja me dejó mientras yo opositaba”… no es tan extraño, ocurre con frecuencia. ¿Cuál es el motivo?
El funcionariado es algo ansiado por los jóvenes y los no tan jóvenes. Conseguir una estabilidad laboral y un sueldo fijo es algo que gratifica y compensa aunque en el camino haya que sacrificar muchas cosas. Pero… esa estabilidad laboral ¿debe conseguirse a cualquier precio?
Si tenemos pareja debemos hablarlo con él/ella. Es cierto que la decisión final depende de nosotros mismos pero debemos dejarle claro las razones por las que queremos ser funcionarios, los sacrificios que vamos a tener que hacer (menos tiempo para estar juntos, días de descanso sueltos, pocas o nulas vacaciones…), son aspectos que deben dejarse aclarados desde el comienzo. Así, aunque nadie nos asegura al cien por cien que nuestra relación no pueda sufrir algún altibajo, al menos nadie podrá decir que no se había tratado el tema.

Tenemos que ser conscientes que tanto nosotros mismos como nuestra pareja, hacemos un sacrificio.Si nuestra pareja esta en la misma situación que nosotros y es también opositor, la cosa cambia. Seguro que nos entiende a las mil maravillas y comprende que ambos debemos invertir tiempo en nuestra oposición. Ya quedará tiempo para disfrutar.
La clave tanto si nuestra pareja es opositor como sino, consiste en organizarnos nuestro tiempo. Los expertos recomiendan planificar nuestro tiempo diario y dejarnos un par de horas libres para descansar y retomar energías. Es bueno tomar aire fresco cada dos horas.
Recordar que una oposición es como un trabajo por lo que debemos ser constantes cada día aunque el tiempo que podamos invertir no sea mucho si nuestra situación personal no nos lo permite (trabajo, niños, hogar…)
Puede darse el caso, de que nuestra pareja aprueba las oposiciones antes que nosotros y el destino asignado no sea el que esperábamos. No debemos desesperarnos… una vez que ha metido la cabeza en el “mundillo de la administración pública”, en un par de añitos seguro que consigue el destino deseado. Para todo hay solución, no tenemos que buscar “las cosquillas al gato”.
Las relaciones de pareja son complejas, cada pareja es diferente y cada situación también. Da igual que tu pareja sea opositor o no, la pieza fundamental de este puzzle es ser comprensivos, dialogar y algo muy importante hacer de las oposiciones una parte más de nuestra vida.


Edu
23 septiembre, 2008 a las 11:44Soy de los de estudiar concentrado. Una chica sólo me distraería. Un grupo es distinto, se coge un ritmo, se comparten métodos y opiniones.
Os recomiendo mi blog: http://manualfuncionarios.blogspot.com
Por lo menos os podéis reír y relajar los músculos del cerebro un rato.
Saludos. Muy útil la web.