Opositar, un examen más

Los opositores en los días previos al examen solemos estar más nerviosos y esto hace que en algunas ocasiones no demos “pie con bola”

Por todos es conocido que llegar tarde a un examen no es tu mejor carta de presentación pero ¿puede evitarse siempre?

¿Quién no ha perdido el autobús saliendo con el tiempo justo antes de un examen? ¿Quién no ha pinchado la rueda de su coche cuando llegaba a una cita importante?

Todos en alguna ocasión nos hemos visto en estas situaciones. Lo mejor en estos casos es respirar hondo, contar hasta diez e intentar en la medida de lo posible buscar la solución más rápida para llegar a tiempo al examen.

ayuda oposiciones

Una vez que hemos conseguido llegar y ya estamos ubicados en la sala del examen, no debemos olvidarnos de apagar nuestro teléfono móvil. Que te suene el móvil no suele gustar mucho al tribunal que controla las oposiciones pero ¿que se te salga toda la tinta del bolígrafo en pleno examen? Eso no es que no les guste al tribunal sino que a nosotros mismos nos retrasa en el examen ya que nos vemos obligados a escribir de nuevo todo lo que llevábamos contestado previamente.

Nuestro consejo es que seas previsor:

- Prepara toda la documentación que necesites para el examen el día anterior (bolis de repuesto, apuntes, DNI, etc.)
- Ponte varias alarmas para despertarte: si una falla siempre te sonará la otra.
- Desayuna lo justo: evita desayunos pesados que puedan afectar a tu digestión y no tomes bebidas excitantes como café.
- Sal de casa media hora antes para no llegar tarde: no perderás el autobús y llegarás con el tiempo suficiente para encontrar el lugar exacto del examen.

Una oposición es un examen más. Debemos intentar estar tranquilos. Los nervios no son buenos compañeros para llegar a la meta: una plaza en la administración pública.

Publicado en octubre 1st, 2009, en: De interés, Opiniones MasterD

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