Ante el actual panorama laboral que estamos viviendo, debido en gran medida, a la crisis que estamos experimentando en los distintos sectores, los sueldos para toda la vida; están más demandados.
Ser funcionarios se ha convertido en una profesión de moda a la que muchos jóvenes intentan aspirar.
El número de opositores ha aumentado en los últimos años. Las estadísticas indican que uno de cada tres jóvenes de entre 25 y 30 años desea trabajar como funcionario en la administración pública, cuando hace tan solo unos años esta no era una prioridad.
Los tiempos han cambiado, y con ellos las modas.
Pero… ¿es la única salida hacerse funcionario?

El 49% del trabajo en el sector público procede de las comunidades autónomas.
Las diferencias de empleados públicos entre comunidades autónomas están presentes.
Según un estudio elaborado por la patronal Pimec, el 8% de los asalariados catalanes trabaja para alguna administración. En Extremadura, sin embargo, el empleo público absorbe el 22,7% del total de asalariados. Se trata de dos comunidades con posiciones extremas para una media española de empleo público que se sitúa en el 12,6%.
En España hay actualmente 2,9 millones de empleados del sector público. Más de una quinta parte (el 21,3%) trabaja en la administración central y un 23,6% en la local. Las administraciones autonómicas forman el 49,3%. El resto se reparte entre las universidades y correos.
Como podéis apreciar ser funcionario es una profesión demandada, no sabemos si por la estabilidad laboral que aporta o por otro tipo de alicientes.
Conseguirlo no es fácil, lo hemos repetido en numerosas ocasiones; pero tampoco imposible.
El perfil de los opositores suele ser el de personas con estudios medios, entre 25 y 30 años de edad con ganas de comerse el mundo y de conseguir una profesión estable que les proporcione calidad de vida.
Reflexiones personales sobre el funcionariado… en base a las últimas noticias publicadas en prensa.

